Este verano 2021, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha previsto que los desplazamientos por carretera vuelvan a aumentar a niveles de 2019 tras la recuperación completa de la movilidad. En concreto, se estima que se produzcan un total de 91,1 millones de desplazamientos durante los meses estivales, agrupados fundamentalmente en cuatro en cuatro fases que coinciden con los cambios de quincena.

Las ganas de salir del domicilio habitual y viajar a otros destinos son evidentes, pero las restricciones en la movilidad han influido en nuestra capacidad de conducción tras haber estado los últimos meses sin haber realizado apenas desplazamientos, «al eliminarse estas restricciones se está circulando de manera más desenfrenada. Además, sumaría un elemento importante, como es volver a utilizar el vehículo después de cierto tiempo sin hacerlo» apunta nuestro responsable de Contenidos, Fernando Solas.

Por ello, este año es especialmente importante que tengamos en cuenta ciertos consejos y aspectos técnicos que revisar en nuestro vehículo de cara a iniciar un trayecto para ir de vacaciones.

Antes de partir de viaje, hay que revisar aquellos aspectos que son fundamentales para el funcionamiento del vehículo y que además repercuten en la seguridad vial:

  • Neumáticos, habría que comprobar tanto el estado, que no presenten cortes, roces o un desgaste excesivo; como que tengan una presión de inflado adecuada, según nos indica el fabricante.
  • Nivel de aceite, se mide muy rápidamente con la varilla, debiendo estar este nivel entre el máximo y el mínimo.
  • Limpiaparabrisas, que contenga líquido en el depósito y que las escobillas estén en buen estado.
  • Luces, que no haya ninguna luz fundida, con poca intensidad o incluso que estén mal reguladas.
  • Líquido de frenos, basta con pisar al fondo el pedal de freno y ver si baja el nivel.
  • Batería, causa habitual de que no arranque el vehículo, para ello cambiarla si sale líquido de ella, si presenta óxido u otra sustancia extraña, mantener limpios los bornes y revisar la correa del alternador.

Si el trayecto es largo, como conductor también es importante seguir algunos consejos, fundamentalmente cuatro:

  1. Descansar bien antes del viaje, evitando viajar después de la jornada laboral.
  2. No tener prisa por llegar, más vale “un segundo en la vida, que la vida en un segundo”, como muy bien dice el dicho, y realizar descansos cuando se sienta fatigado o al menos cada 2 horas/200 km de conducción, y si va en motocicleta: cada hora y media de conducción o cada 150 km.
  3. Respetar las normas en general, y los límites de velocidad y la distancia de seguridad en particular.
  4. Evitar las distracciones, nada de móvil, ni manos libres, comer, beber,… céntrese únicamente en conducir.

Además, si se viaja en el coche con niños pequeños, se deben tener en cuenta ciertas precauciones:

Se debe de utilizar un Sistema de Retención Infantil (SRI) homologado y adecuado al peso y talla del niño o niña. Los menores de edad con estatura igual o inferior a 135 cm deberán utilizar en todos los casos sistemas de retención infantil situados en el vehículo, siguiendo las instrucciones del fabricante. Se situará en los asientos traseros, siempre que sea posible. Siendo el mejor asiento para llevarlos en el asiento central trasero.

Si se ocupan los asientos delanteros y el vehículo tiene airbag frontal, sólo se podrán utilizar sistemas de retención orientados hacia atrás si el airbag ha sido desactivado.

Y si los niños miden más de 135 cm, utilizarán cinturón de seguridad en lugar de sistema de retención infantil.

En los viajes largos, hay que llevar una temperatura adecuada, entre 20-23 grados, beber agua durante el viaje, hacer descansos frecuentes, como se ha indicado anteriormente y nunca dejar a los niños solos en el vehículo.

Por último, y no menos importante, hay que tener en cuenta la carga del vehículo. Si se carga en exceso o va mal distribuida, como puede ser colocar todo el equipaje en un lado del maletero, se notará especialmente en las curvas muy cerradas y a velocidad elevada.

El lugar adecuado para llevar el equipaje es el maletero. Si se lleva suelto en el interior del vehículo, se puede producir el denominado «efecto elefante», por el que debido a una reducción brusca de la velocidad por un frenazo o un accidente, los objetos se desplazan hacia delante golpeando al conductor o resto de pasajeros con una fuerza equivalente, en función del peso del objeto y de la velocidad a la que se circule. Así, por ejemplo, a 50 km/h una tablet con un peso de medio kilo, si se produjese un frenazo brusco, se desplazaría hacia delante, golpeando a los ocupantes de los asientos delanteros con una fuerza equivalente a 20 kg, es decir hasta, 40 veces su peso.