Empezamos con un nuevo experimento

Hoy vamos a probar una nueva forma de circular en nuestra ciudad. Para darle emoción a la cosa vamos a cerrar los ojos, cuando estemos circulando a 40 Km/h, y los vamos a mantener así durante tres segundos y este comportamiento lo vamos a repetir cada 5 minutos.

En realidad de lo que se trata es de conducir como si estuviéramos ciegos durante 33 metros ( 3 segundos), o lo que es lo mismo la distancia equivalente a 9 coches aparcados.

¿Cuántas cosas pueden pasar en ese espacio en una vía urbana? Un peatón que cruza de forma indebida, un niño que sale a la vía detrás de un balón, un vehículo que sale de una intersección, un semáforo que pasa a rojo, etc.

¿Alguien se arriesga?, salimos de ciudad y lo repetimos en una carretera pero a 100 km/h. Entonces la distancia que recorreremos ciegos será la equivalente a un campo de futbol.

¡Desde luego que no!, a este experimento no jugamos y menos con nuestra familia dentro del coche. No somos unos inconscientes…

Sin embargo, esto es lo que solemos hacer mientras conducimos, nos permitimos pequeñas distracciones que explican por si solas la mayoría de las colisiones por alcance, las salidas de la vía y los atropellos.

Lo que dicen las cifras

Si hablamos con cifras de la DGT, 4 de cada 10 accidentes explican el porqué de la tragedia que causa: la distracción aparece como factor concurrente en un 38% de los accidentes con víctimas. En vía interurbana la distracción se presenta como factor en un 44% de los casos y en las vías urbanas en un 33%.

En 2013, según fuentes oficiales (sanitarias/DGT), 638 personas hubieran salvado su vida si su conductor no se hubiera distraído, 7.413 personas se hubieran librado de sufrir un accidente grave y casi 200.000 hubieran evitado una lesión leve.

Cada día 402 conductores son sancionados (200 € + pérdida de 3 puntos) al ser sorprendidos hablando por el móvil (14.6781 en 2013).

¿Y por qué es tan necesaria nuestra atención en la conducción?

Conducir es una tarea compleja que necesita que el conductor tome 12 decisiones por cada km recorrido. El tráfico es demasiado dinámico y cambiante, si demoramos el tiempo de respuesta ante un posible riesgo la probabilidad de accidente aumenta de forma exponencial. Hay que recordar que la mayoría de accidentes se producen realizando maniobras de muy baja dificultad de conducción.

Normalmente el conductor deja de percibir el 5% de la información de tráfico, sin embargo, al hablar un minuto y medio por él móvil, incluso con el manos libres, el conductor deja de percibir el 40% de las señales, o lo que es lo mismo conduciríamos de igual forma que con un ojo cerrado, o con una tasa de alcoholemia superior a la permitida, además aumentaríamos nuestra probabilidad de accidente multiplicándola por cuatro.

¿Cuáles son nuestras principales distracciones al volante?

Las 10 conductas percibidas como más arriesgadas

(Fuente: Revista Tráfico y Seguridad Vial nº 221. DGT)

  • Mandar un SMS
  • Chatear por el móvil
  • Utilizar aplicaciones del móvil
  • Leer
  • Hablar por teléfono
  • Asearse
  • Manipular el navegador
  • Buscar algo en la guantera
  • Mirar un accidente
  • Mirar paneles publicitarios

Del tema de los selfies y de los whatsapp mejor no hablamos porque la temeridad es tal que su calificativo no sería decoroso en esta publicación…

¿Nos ha pasado alguna vez?

  • Algún pasajero nos ha gritado por algo que hemos hecho circulando.
  • Hemos frenado de golpe por haber visto tarde que el vehículo de delante ha disminuido su velocidad.
  • No recordamos el trayecto que hemos realizado hasta llegar a nuestro destino.
  • Nos hemos desviado o cambiado de carril inconscientemente.
  • Nos hemos saltado un semáforo o STOP sin querer.
  • Hemos leído papeles o hemos intentado escribir algo circulando.
  • Hemos recogido algún objeto de la guantera, del suelo del coche o de otro asiento.
  • Hemos limpiado el interior del parabrisas circulando.
  • Hemos comido bebido o fumado conduciendo.
  • Hemos hablado por el móvil o hemos intentado sintonizar una emisora de radio, o manipulado el GPS con el vehículo en marcha.
  • Hemos intentado sacar del vehículo algún insecto sin detener nuestro vehículo.
  • Hemos llevado a algún animal suelto en nuestro vehículo.
  • Hemos discutido de forma acalorada con el coche en marcha.

Si hemos contestado afirmativamente a alguna de estas cuestiones, tenemos que saber que tenemos mucha suerte de estar leyendo hoy este artículo, y sobre todo de no haber privado a alguien de que lo haga.

¡SEA USTED RESPONSABLE, CONDUZCA CON ATENCIÓN!

 

Francisco Paz. Director de Proyectos de Pons Seguridad Vial

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