Las distracciones son un grave problema, ya que en 2017, en torno al 32% de los accidentes de circulación con víctimas mortales fueron debidas a las distracciones, lo que se traduce en alrededor de 500 muertes al año en España, siendo lo que más distracciones provoca es el uso del móvil, seguidos de la velocidad inadecuada (26%), el cansancio o el sueño (12%); el alcohol (12%) y otras drogas (11%), son los factores que en mayor medida contribuyen a los siniestros. según datos de la DGT

Los accidentes de tráfico son la principal causa de mortalidad entre los jóvenes de 15 a 29 años. Siendo los grupos de edad en los que más aumentado el número de fallecidos han sido el de 25 a 34 años, con un incremento del 37% respecto al 2016.

Según un estudio presentado por Gonvarri y Movistar (junio 2018) sobre el uso del móvil al volante entre los conductores de 18 a 30 años determina que:

  • Ocho de cada diez conductores menores de 30 años admiten distraerse al volante, el 67% de ellos mirando el móvil.
  • Más de la mitad de los encuestados aseguran haber tenido, ellos mismos o su entorno cercano, un incidente por distracciones relacionadas con el smartphone.

Entre las causas de distracción más peligrosas por el uso del móvil al volante, los encuestados destacan el uso de las redes sociales; la lectura de noticias; el uso de aplicaciones de mensajería instantánea; o tomar fotos y realizar vídeos mientras conducen.

En este sentido, los jóvenes estiman que cuando consultan el WhatsApp al volante pasan cuatro segundos de media sin mirar a la carretera. Además, el 63% de los encuestados declara haber dicho alguna vez al conductor que dejara de utilizar el móvil.

Aparte del móvil, entre las causas más frecuentes de distracción al volante para los jóvenes destacan cantar (83,7%); escuchar música a gran volumen (76,15%): consultar mapas o GPS (74,76%); o comer o beber (68,74%). En menor medida, los jóvenes reconocen hacer fotos al volante (31,95%); fumar (23,09%) y consumir alcohol mientras conducen (20,84%); maquillarse (17,08%); o consumir drogas (10,63%).

Para solucionar este problema, planteo 3 vías:

1ª. Formación y concienciación en materia de seguridad vial.

La medida más importante, si hacemos las cosas porque realmente creemos que las debemos hacer, es porque estamos concienciados. La motivación que nos mueve a realizar es la motivación intrínseca, que es la mejor de las motivaciones. Existen tres vías de formación y concienciación:

  • Previa a la obtención del permiso, fundamentalmente en instituciones educativas.
  • Mejorar la que se realiza a la hora de obtener un permiso.
  • Posterior a la obtención del permiso, siendo las empresas el mejor medio para llegar a esta formación.
2ª. Una mayor vigilancia en las vías públicas.
3ª. Endurecimiento de las sanciones, especialmente para los conductores reincidentes.

Siguiendo con el anterior estudio presentado por Gonvarri y Movistar, el 73% de los jóvenes españoles declara no haber recibido nunca información o formación sobre seguridad vial después de sacarse el carné.

Entre los principales motivos que hacen o harían conducir de manera segura a los jóvenes españoles, destacan la responsabilidad de llevar a gente (74%); el miedo a tener un accidente (72%); y pensar en alguien en particular (70%) o en la familia (64%). En menor medida, piensan en el riesgo de que les pongan una multa (30%), que les quiten el coche (20%) o mantener los puntos del carné (19%).

Los jóvenes no consideran peligroso consultar sus mensajes durante 4 segundos cuando conducen, mientras que llevar pasajeros o el miedo a sufrir accidentes son sus principales motivos para conducir de forma más segura.

Sin embargo, no teniendo en cuenta que durante 4 segundos a:

  • 60 km/h se recorren 66 metros.
  • 100 km/h se recorren 111 metros, es decir, más de un campo de fútbol.
  • 120 km/h se recorren 133 metros.

Se están recorriendo muchísimos metros, y se está atento al móvil y no a la conducción.

Por supuesto, los conductores no son conscientes del riesgo de distraerse al volante.

Según la AAA Foundation for Traffic Safety (Asociación Americana de Automovilismo) usar el móvil para mandar mensajes implica las tres formas de distracción existentes: la distracción visual, mientras los ojos van leyendo la pantalla; la distracción cognitiva, la mente está ocupada elaborando el mensaje y la distracción manual los dedos van tecleando las letras o botones… es decir, acciones que multiplican por 23 la posibilidad de accidente.

Aunque se utilice el manos libres la atención se ve disminuida, y es especialmente peligroso cuando la llamada supera el minuto y medio porque se dejan de percibir gran cantidad de señales.

Recomendaciones:
  • Ser consciente de nuestro estado interior antes de coger el vehículo y dejar las preocupaciones, el estrés… fuera del vehículo.
  • Programar el navegador antes de iniciar el viaje.
  • El móvil en silencio y guardado en la guantera para que no cogerlo.

Sólo el sonido puede provocar un accidente.

Mirarlo para ver si hay llamadas o mensajes hace que apartemos la vista de la carretera.

Desbloquearlo provoca que nuestras manos no vayan al volante.

Contestar una llamada o escribir un mensaje provoca distracción visual, cognitiva y que nuestra manos

  • Limítate a conducir, que ya es suficiente tarea. Dada la gran cantidad de estímulos que hay a nuestro alrededor mientras conducimos y la limitada capacidad que tenemos para procesarla, es importante que dediquemos nuestros esfuerzos a conducir.
  • Sin prisas al volante. Ya lo dice la frase “más vale un segundo en la vida, que la vida en un segundo”.
  • Finaliza tu conducción una vez te has bajado del vehículo, no antes.

 

Fernando Solas 
Técnico de Formación de PONS Seguridad Vial 

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