El Consejo de Ministros de hoy ha aprobado la modificación del Reglamento General de Circulación, Vehículos y Conductores que reforma en profundidad el marco jurídico de todas aquellas materias que precisaban de actualización en lo que a circulación de vehículos en nuestro país se refiere, con objeto de poder disponer de una norma que permita cumplir los retos de movilidad segura y sostenible de los próximos años.

En concreto, ha sido aprobado el Real Decreto que regula los servicios de auxilio en vías públicas, cumpliendo así con una reivindicación que desde hace muchos años pedía el sector de Auxilio en Carretera en busca de aumentar la seguridad de los trabajadores y usuarios durarte las operaciones de auxilio en carretera.

El objetivo de esta nueva regulación es la de «garantizar la seguridad en estas actuaciones, ya que cerca de los 11.000 vehículos que efectúan a diario operaciones de ayuda y rescate se exponen a un alto grado de peligrosidad».

Para lograrlo, una de las novedades importantes incluidas en este Real Decreto (tanto para el sector de auxilio en carretera como para los usuarios de las vías en general, establece una señalización luminosa mejorada y se añade la señalización acústica a estos vehículos de asistencia en carretera, otorgándoles preferencia de paso frente a los demás usuarios cuando se dirijan a asistir a un servicio usando las señales luminosas y acústicas en su caso (estás últimas deberán apagarse mientras se está auxiliando al vehículo).

Además, tal y como el sector de auxilio en carretera ha solicitado durante años, se recoge que como norma general no se realizará ninguna reparación del vehículo en la propia vía, salvo que esa actuación sea más rápida que la retirada del vehículo o sea necesaria para poder retirar el vehículo.

Se aumenta la seguridad de los operarios de auxilio, ya que los vehículos deberán estar dotados de distintivos retrorreflectantes en un tercio de la superficie disponible frontal, lateral y trasera del vehículo.

Se incluyen también medidas para moderar la velocidad, mantener una distancia lateral mínima a la hora de adelantar a un vehículo inmovilizado y, en su caso, si fuera preciso, detenerse cuando se encuentre un vehículo de auxilio en la vía prestando servicio.

Otra de las aportaciones del nuevo reglamento reside en la obligación de los técnicos de auxilio en carretera de contar con los conocimientos exigidos para la realización de las actividades, por lo que se les exige una formación obligatoria acorde al trabajo que realizan. Hasta este momento no existía ningún tipo de formación obligatoria.

El Real Decreto establece también que la inmovilización del vehículo se comunicará o al operador de auxilio, o a un tercero que la remitirá a la autoridad encargada de la regulación, ordenación del tráfico para su publicación en el punto de acceso nacional en materia de tráfico y movilidad. Esta nueva obligación va ayudar a paliar el número de fallecidos en carretera, contribuyendo a una atención sanitaria y de auxilio más rápida y eficaz.

Además, se crea el Registro estatal de Auxilio en Vías Públicas (REAV) del organismo autónomo Jefatura Central de Tráfico, en el que entrarán a estar registrados los operadores de auxilio en vías públicas, personas físicas o jurídicas, y sus vehículos asociados.

Por otro lado, se modifica también la señal V24, que pasa a denominarse “Vehículo de servicio en vías públicas”, aumentando la información contenida en la placa, y opcionalmente se podrá instalar una señal acústica tritonal.

Este Real Decreto, además de hacer referencia al servicio de auxílio en carreteras, también realiza una modificación que va afectar a la mayoría de los conductores, que es la sustitución de los Dispositivos de Preseñalización de peligro, los conocidos como “Triángulos” por una luz rotativa.  

En la actualidad, la señalización de situación de emergencia se realiza mediante la colocación de dispositivos de preseñalización de peligro en la forma reglamentaria, y ADICIONALMENTE se puede colocar una luz destellante de color amarillo auto en la parte más alta del vehículo.

Hasta el 1/01/2026 se podrán seguir usando los distintivos de preseñalización actuales (los triángulos), y a partir de esa fecha sólo se podrá utilizar la nueva señal V-16, con una serie de características homologadas de visibilidad (deberá ser visible en 360º y con una intensidad luminosa de entre 40 y 80 candelas, así como contar con un grado de impermeabilidad de al menos IP54.

El dispositivo será autónomo. Utilizará una pila o batería que deberá garantizar su uso al cabo de 18 meses. También son válidos si utilizan una batería recargable y siempre que se pueda cargar en el propio vehículo.

Y además comunicará el propio dispositivo, su activación, desactivación y geoposicionamiento, al punto de acceso nacional en materia de tráfico y movilidad, esta información de localización se enviará cada 100 sg. Sin depender de ningún elemento externo como un teléfono móvil. El coste de las comunicaciones (al menos 12 años) estará incluido en el precio de venta del aparato.

El listado de los aparatos y dispositivos homologados se publicará en la página www.dgt.es/v16

Este nuevo sistema presenta varias ventajas, siendo las más importantes las que radican en la seguridad del usuario. Al no tener que salir del vehículo para colocar los dispositivos de preseñalización de peligro se evita la posibilidad de que el conductor sea arrollado por otro vehículo. Así mismo la geolocalización facilita a los medios de auxilio y asistencia en carretera su servicio, consiguiendo una mayor efectividad, rapidez y seguridad. Ambas cosas van a redundar en una disminución del número de fallecidos en carretera.

Además, se crea una nueva señal V-27 “Triángulo vertical”, que se activará en el sistema de a bordo un  vehículo, avisando de un peligro, si este peligro ha sido notificado a la plataforma de vehículo conectado de la Dirección General de Tráfico. Esta señal, sólo aparecerá en los vehículos que estén conectados por medios telemáticos con el Punto de Acceso Nacional de información de Tráfico y Movilidad.

De esta forma, un escenario que contemplaremos en breve en nuestras carreteras es que un vehículo se averíe y su conductor, después de detener el vehículo en el arcén, saque el brazo por la ventanilla y coloque en el techo la señal V-16, marcando su posición sin riesgo de invadir la calzada. A continuación se podrá escuchar una sirena y se verán unas luces amarillo auto indicando que un vehículo en servicio de auxilio. Al apartarnos para dejar paso se verá que este vehículo es una grúa que acude en auxilio de un vehículo inmovilizado en la vía (las ambulancias, bomberos y policías pasaron ya a utilizar la luz de color azul).


Julio Capón Caballero
Consultor de PONS Seguridad Vial